Entrevista con Bernardo Blanco, gerente de Olivos Ornamentales
El olivo es uno de los árboles más representativos del paisaje mediterráneo y cada vez tiene mayor presencia en proyectos de jardinería y paisajismo. ¿Cómo ha evolucionado la demanda de olivos ornamentales en los últimos años?
La demanda ha crecido, tanto en volumen como en nivel de exigencia. Hace años, el olivo ornamental se utilizaba solo en jardines de inspiración mediterránea. Hoy se ha convertido en protagonista de proyectos paisajísticos muy diversos: viviendas particulares, hoteles, restaurantes, complejos turísticos, promociones inmobiliarias, espacios corporativos e incluso zonas urbanas.
El cliente ya no busca únicamente un árbol resistente o de fácil mantenimiento. Busca un ejemplar con personalidad, que aporte carácter, historia y valor visual desde el primer momento. El tronco, la edad, la estructura de las ramas y la proporción de la copa son factores cada vez más valorados.
También vemos que aumenta la demanda para ejemplares singulares. El olivo se integra bien tanto en una arquitectura tradicional como en espacios contemporáneos y minimalistas. Esa versatilidad, unida a su resistencia y a su profundo vínculo con la cultura mediterránea, explica que su presencia en el paisajismo sea cada vez mayor.
¿Qué ejemplares o novedades presentaréis en Iberflora y qué los hace especiales para los profesionales del sector?
En Iberflora presentaremos una selección de las diferentes líneas que trabajamos en Olivos Ornamentales: ejemplares de carácter monumental, olivos centenarios, formatos bonsái, y poda en forma de platos. Entre las propuestas más llamativas estarán nuestros olivos de formación escultórica, árboles pensados para convertirse en el punto central de un proyecto.
También mostraremos ejemplares con troncos especialmente singulares, seleccionados por su edad, tamaño y valor ornamental. No trabajamos con un producto estándar, sino con seres vivos irrepetibles y con una larga historia.
Cada proyecto paisajístico tiene necesidades diferentes. ¿Qué buscan hoy vuestros clientes cuando incorporan un olivo ornamental a un jardín o espacio urbano?
Hoy los clientes buscan principalmente singularidad y una buena adaptación. Se buscan olivos que diferencien el proyecto, que ocupe una posición destacada dentro del diseño y, por tanto, debe tener una presencia proporcionada al espacio. En algunos casos se busca un tronco muy antiguo y escultórico; en otros, una copa limpia y estructurada. En proyectos más contemporáneos se demandan formas geométricas, platos o composiciones tipo bonsái.
Una parte importante de nuestro trabajo consiste en escuchar al paisajista, viverista, arquitecto o propietario y ayudarle a encontrar el olivo que mejor responda a su idea. Cuando la selección es correcta, el olivo no parece un elemento añadido, sino una parte natural y esencial del espacio.
La conservación y el trasplante de ejemplares de gran valor requieren un alto nivel de especialización. ¿Cómo trabaja Olivos Ornamentales para garantizar la calidad y adaptación de cada árbol?
La calidad de un olivo ornamental no depende únicamente de la belleza de su tronco o de su edad. Depende, sobre todo, de todo el proceso técnico que existe detrás del ejemplar.
En Olivos Ornamentales realizamos una selección individual de cada árbol, analizamos su estado general, estructura, equilibrio, sanidad vegetal y posibilidades de adaptación. Después desarrollamos un trabajo específico de preparación radicular, poda, formación de copa y cultivo, respetando siempre los ritmos naturales del olivo. Antes de la comercialización y la expedición, cada ejemplar se revisa y se acondiciona para el transporte
Además, asesoramos al cliente sobre la descarga, la plantación, el anclaje, el drenaje y los cuidados posteriores. Queremos que llegue en las mejores condiciones y se adapte sin problemas a su nueva ubicación. La experiencia de toda una vida trabajando con olivos nos ha enseñado que cada ejemplar necesita observación, paciencia y conocimiento técnico. No existen atajos cuando se trabaja con árboles de este valor.
¿Qué objetivos os marcáis con vuestra participación en Iberflora y cómo valoráis la evolución del mercado nacional e internacional para este tipo de producto?
Iberflora es una cita importante a la que no faltamos desde hace años. Participando en la feria buscamos varias cosas: saludar a viejos amigos y reencontrarnos con los profesionales del sector. Algunos clientes trabajan con nosotros desde hace décadas y compartir información con ellos es la mejor manera de pulsar las necesidades y tendencias del mercado.
También queremos mostrar a los asistentes que aún no nos conocen la amplitud de posibilidades que ofrece el olivo ornamental. Existe un olivo adecuado para cada diseño, desde ejemplares manejables para jardines residenciales hasta piezas monumentales destinadas a hoteles, espacios públicos o proyectos arquitectónicos de alto nivel.
Además de reforzar nuestra presencia en el mercado nacional, Iberflora es un gran escaparate para establecer relaciones con clientes internacionales. La exportación tiene una importancia creciente para nuestra empresa, especialmente en mercados que valoran la estética mediterránea y la capacidad de proporcionar soluciones logísticas suministrando ejemplares preparados con garantía profesional.
El olivo tiene mucho que aportar. Es un árbol resistente, adaptable a diversidad de climas, longevo y profundamente simbólico. Representa el paisaje mediterráneo, pero al mismo tiempo posee una estética universal. Queremos seguir combinando tradición, experiencia técnica e innovación para que cada olivo encuentre el lugar donde seguir formando parte del paisaje.

