Para Carlos Curbelo, las flores son mucho más que un material de trabajo: son un lenguaje capaz de emocionar, contar historias y transformar espacios. Su trayectoria, marcada por una profunda conexión con la naturaleza y una constante búsqueda artística, lo ha convertido en una de las voces más reconocidas del arte floral contemporáneo. En esta entrevista reflexiona sobre la evolución de la profesión, la importancia de la formación y la artesanía, las tendencias que marcarán el futuro del sector y adelanta las claves de la propuesta que presentará en Universo Floral, donde promete sorprender con una puesta en escena inspirada en la esencia del Mediterráneo.
Tu trabajo demuestra que las flores pueden ser mucho más que un elemento decorativo. ¿En qué momento entendiste que el arte floral podía convertirse en un lenguaje artístico con identidad propia?
Desde niño, al vivir en un entorno rural, tuve la oportunidad de jugar con ramas, flores, plantas, barro, etc., todos aquellos elementos que la naturaleza ponía a mi alcance. Creo que toda esa información unida a la necesidad de investigación, en cuanto a las formas, los colores y texturas, determinan en mí una línea orgánica en los trabajos florales que realizo.
Cuando tuve la oportunidad de formarme como florista, entendí el arte floral como una manera de expresión artística y de conexión con el público, siempre intentando que los trabajos transmitan sensaciones, con la intención de emocionar y emocionarme contando una historia con las flores.

Después de años explorando nuevas formas de crear con flores, ¿hacia dónde crees que evoluciona el arte floral contemporáneo y qué retos ves para las nuevas generaciones de floristas-artistas?
El arte floral está en un cambio permanente en cuanto a tendencias, colores, estilos, etc. Pienso que, como en todas las disciplinas artísticas, es importante volver al origen; por eso creo que, en el caso de la floristería, debemos dar importancia a la artesanía, poniendo en valor el trabajo del florista, la técnica y el color, dando así un sello diferenciador a nuestra profesión, sobre todo en un momento en el que prima la inmediatez en todas las facetas de la vida.
Considero que estamos en un momento dulce para el arte floral, sobre todo en cuanto a proyectos artísticos de gran formato en espacios públicos y privados, y creo que el mayor reto para las nuevas generaciones de floristas-artistas es la formación. La formación es imprescindible y es la base principal para poder ejercer nuestro trabajo con profesionalidad.
¿Cuáles consideras que son las tendencias que marcarán los próximos años?
Las tendencias en cualquier sector cambian constantemente. Así, en el mundo de la floristería, por ejemplo, se elige cada año un Pantone como color del año, marcando así los trabajos a realizar durante el mismo. A partir de aquí, cada creativo realiza los trabajos florales atendiendo a diferentes técnicas de actualidad como masificaciones, bodegones, contemporáneos, etc., pero, de una manera sutil, están empezando a entrar las formas clásicas de nuevo en el sector, aunque con una visión más depurada, naturalista o contemporánea. Así, por ejemplo, en los ramos de novia se empieza a pedir de nuevo el formato gota o cascada.

¿Qué plantas y flores no pueden faltar nunca en tus composiciones?
En mis composiciones siempre aparece, en mayor o menor medida, una flor que siempre fue muy popular: el clavel. Esta flor, que quizá pudo haber pasado de moda por su identificación con el folclore, ahora, gracias a la diversidad de colores que se encuentra en el mercado y, sobre todo, a la gran oferta a nivel profesional, ha recuperado su lugar en la floristería actual.
En cuanto a la planta, es el Rhipsalis el que no puede faltar nunca en mis composiciones, una planta que imprime elegancia, movimiento y una línea interesante para crear transparencias o incluso envolver las composiciones.
Este año contaremos con tu presencia en Universo Floral, que se convierte cada año en el epicentro del arte floral. ¿Qué vas a mostrar a los asistentes?
Universo Floral se ha convertido en una cita obligada de referencia en el mundo del arte floral actual en España y para mí es una cita muy inspiradora.
Al desarrollarse en una tierra que ha motivado a tantos artistas en las diferentes disciplinas como la música, el cine, la pintura, la arquitectura, etc., me ha inspirado a crear un proyecto con sabor muy mediterráneo, en el que están muy presentes elementos característicos de la tierra valenciana.
Permítanme no desvelar en detalle la puesta en escena y los trabajos florales, con el objeto de mantener la intriga hasta el último momento, con la ilusión de sorprender a los asistentes con una llamativa puesta en escena y con los trabajos florales que se realicen en las demostraciones de esos días.

